sábado, 11 de octubre de 2014

Solo eso quisiera....

Me pregunto a cada instante... y nunca sé la respuesta: ¿Por qué será tal difícil dejarte ir?

Realmente no sé, si no puedo dejarte ir, o no puedo irme de tu lado, pero ya no puedo más, comienzo a cansarme de esperar, las heridas ya no sanan, duele tu mirada ausente, tu voz callada, tu cercana distancia, tu maldita presencia me hace daño.
Quisiera ya no verte, no escucharte, no saber nada de ti, pero sobre todo quisiera ya no necesitarte así. 

Quiero irme lejos de aquí, pero no quiero irme huyendo de ti, de este sentimiento ni de este temor.
Un día quisiera encerrarme en un cuarto y escribir mil libros frente a una ventana sin cortina y con vista al infinito, pero al otro día quiero recorrer el mundo, conocer otras personas, hablar un nuevo idioma, caminar por senderos desconocidos, nadar sola en el mar, volar de un continente a otro, tropezar, caer y levantarme.
 No sé cuál de las dos sea la mejor opción, pero ambas incluyen no llevarte en mi pensamiento, no sentir ya nada por ti... Quiero que seas ese pasajero que en mi primer viaje se sentó a mi lado y al irse solo sonrió, quiero que seas esa banca vieja del parque que cambiaron y solo el graffiti se llevó. Quiero que seas como los jeans rotos que solo tuve que cambiar y que mi madre pagó. Necesito que seas el reloj que extravié y al tercer día reemplacé. Necesito que te conviertas en la canción que ya no quiero escuchar, en el libro que nunca quise leer, en el concierto al que nunca fui, en la película que no entendí, en la botella de vino que nunca probé,  en el café que derramé y solo limpié. 

Solo quiero ser yo misma, quiero sonreír sin pensar en ti, llorar y que no seas dueño de esas lagrimas, quiero desterrarte de aquí y que nada, absolutamente nada me recuerde a ti. Quiero dejar de escribir inspirada en ti... quiero que ya nada, nada de mi te pertenezca. Quiero no saber tu número de teléfono, tu fecha de cumpleaños ni la dirección de tus padres. Quiero que no haya más personas en el mundo con tu nombre, que dejen de hacer tu perfume, que prohíban circular los autos como el tuyo, que se acabé la comida que te gusta, y que la radió deje de sonar la canciones que sueles escuchar. 

Simplemente quisiera regresar el tiempo y no haberte conocido o adelantarlo y ya haberte olvidado.





No hay comentarios.:

Publicar un comentario